La Justicia espera una rápida extradición de Marcelo Balcedo y no descarta intervenir el gremio
Podría ser trasladado a Marcos Paz o Ezeiza. El juez analiza intervenir el gremio por seis meses.
El sindicalista Marcelo Antonio Balcedo fue detenido en Uruguay.
Marcelo Antonio Balcedo, el sindicalista de SOEME y dueño del diario Hoy, podría sumarse al pabellón de presos VIP de Ezeiza.

Ese penal es uno de los destinos posibles del gremialista detenido el último jueves en Uruguay y responde a una lógica operativa: Ezeiza o Marcos Paz son, como ocurrió con Juan Pablo "Pata" Medina, el ex jefe de la UOCRA, el alojamiento "natural" de las causas cursadas en los juzgados federales de La Plata.

En la capital provincial, donde la conmoción por la detención de Balcedo se percibe en el mundo político, gremial y judicial, calculan que la extradición del sindicalista/empresario sería exprés y que en una semana o diez días, debería estar en la Argentina.

"Hay tratados y legislaciones similares por lo que el procedimiento es veloz. Además, Uruguay suele expulsar a los acusados de delitos de este tipo", relata a Clarín una fuente judicial que conoce el mecanismo.

De acuerdo a ese potencial calendario judicial, una vez que Balcedo esté en Argentina debería declarar ante el juez federal del juzgado número 3, Ernesto Kreplak.

Siempre de acuerdo a las interpretaciones y a juzgar por las imputaciones que invocó el magistrado para pedir la detención –presunto lavado y vaciamiento del gremio- le dictaría la prisión preventiva.

En ese caso, apelaciones mediante, el gremialista podría ser alojado en el penal de Ezeiza donde hay varios ex funcionarios y sindicalistas detenidos, entre ellos Medina y el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.

Para esa semana se espera otra novedad: Kreplak solicitaría la intervención de SOEME, gremio cuyo jefe es Balcedo mientras que la adjunta es Susana Mariño, la dirigente que en la práctica se sentaba en la paritaria con el gobierno de María Eugenia Vidal y que fue, en 2017, candidata a diputada provincial de Unidad Ciudadana.

Un rasgo típico de la multipolaridad política de algunos sindicatos: el SOEME, y Balcedo en persona, formaban parte del dispositivo de Las 62 Organizaciones, el clan gremial capitaneado por Gerónimo "Momo" Venegas desde la UATRE y que fue la trinchera que más apoyó a Mauricio Macri.

El diario Hoy, de hecho, fue una usina híper crítica contra el gobierno de Cristina Elisabet Fernández de Kirchner. En los últimos meses, en sus recurrentes referencias a Kreplak, el juez que ordenó la detención de Balcedo, el medio lo vinculaba con figuras que integraron el último Gobierno K, como César Milani.

El sábado hubo allanamientos en tres locales del SOEME en Capital y La Plata, ordenados por el magistrado en busca de documentación para constatar el presunto desvío de fondos. En Gobierno dan por hecho que la intervención sería inminente.

La intervención sería, en este caso, diferente a lo que ocurrió con la UOCRA de La Plata donde el gremio nacional dispuso un "normalizador", pero siguió administrando la seccional.

Con SOEME, sería distinto, según fuentes oficiales. Operativamente debería cursar a través del Ministerio de Trabajo bonaerense, a cargo de Marcelo Villegas. Sería por seis meses.

En el expediente judicial figura un informe de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) sobre el retiro de más de 50 millones de pesos del gremio en cheques cobrados por ventanilla por Mauricio Yebra, un empleado del sindicato vinculado a Balcedo y que aparece, además, en una causa vinculada a Los Monos, la banda narco rosarina.

Varios autos de alta gama en poder de integrantes de ese grupo estaban a nombre de Yebra, quien se entregó a la Justicia el viernes pasado.

En la Justicia bonaerense hay otras causas en curso, aunque parecen de menor relevancia ante las acusaciones del juez federal.

Sigue abierta una investigación por extorsión iniciada por un legislador mientras que otra, referencia a imputaciones cruzadas entre Balcedo y otros empresarios, fue archivada por el Tribunal de Apelaciones.

Fuente: Clarín

 

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