Riesgos de caídas, fracturas de cadera y una alta tasa de mortalidad
Cada vez resulta más importante su prevención por las consecuencias clínicas y económicas.
Riesgos de caídas, fracturas de cadera y una alta tasa de mortalidad.
Se calcula que anualmente mueren en todo el mundo unas 424.000 personas debido a caídas y más allá de que pueden afectar a cualquiera, las personas mayores de 65 años son los que más riesgo tienen.

Las caídas en pacientes ancianos son de los problemas más grandes de la medicina.

Los años hacen que las mismas, puedan provocar distintos trastornos asociados, como las fracturas de cadera.

La tasa de mortalidad después de sufrir una fractura de cadera es muy elevada, duplicando a la de las personas de la misma edad sin fractura.

Durante el postoperatorio temprano fallecen más los pacientes previamente más frágiles y con mayor comorbilidad, pero durante los meses y años posteriores la mortalidad también afecta a personas previamente saludables.


Por esta razón, la prevención de caídas debe ser un punto a considerar en todas las consultas de los pacientes mayores, y sobre todo en los ancianos frágiles.

Estos son los que tiene ciertas características que los vulnerabilizan frente al resto de los adultos mayores.

Entre sus características están:

 

  • La edad mayor a 80 años.
  • Haber presentado hospitalizaciones recientes.
  • Presentar caídas a repetición.
  • Condicionantes sociales adversos (pobreza, soledad, incomunicación, etc.)
  • Debilidad muscular y poco ejercicio.
  • Comorbilidad osteomuscular, cardiológica o mental.
  • Polifarmacia.


Existen distintas formas de identificar el riesgo de caídas, pero por su simplicidad se utilizan algunas escalas simples que permiten predecir.
 

Riesgo de caidas


Los programas eficaces de prevención de caídas tienen como objetivo reducir el número de personas que las sufren, disminuir su frecuencia y reducir la gravedad de las lesiones que producen.

En los ancianos pueden incluir varios componentes para identificar y modificar los riesgos, tales como:

 

  • examen del entorno donde vive la persona para detectar riesgos;
  • intervenciones clínicas para identificar factores de riesgo, tales como el examen y modificación de la medicación, el tratamiento de la hipotensión, la administración de suplementos de calcio y vitamina D o el tratamiento de los trastornos visuales corregibles;
  • evaluación del domicilio y modificación del entorno en casos con factores de riesgo conocidos o antecedentes de caídas;
  • prescripción de dispositivos asistenciales apropiados para paliar los problemas físicos y sensoriales;
  • fortalecimiento muscular y ejercicios de equilibrio prescritos por profesionales sanitarios con formación adecuada;
  • programas grupales comunitarios que pueden incorporar componentes como la educación para prevenir las caídas y ejercicios del tipo del tai-chi o de equilibrio dinámico y fortalecimiento muscular;
  • uso de protectores de la cadera en personas con riesgo de fractura de la cadera en caso de caída.


Las lesiones relacionadas con las caídas tienen un costo económico considerable.

Por ejemplo, el costo medio para el sistema sanitario por cada lesión relacionada con caídas en mayores de 65 años es de u$s 3.611 en Finlandia y u$s 1.049 en Australia.

Por ello resulta indispensable generar estrategias de prevención.

Los datos procedentes del Canadá indican que la aplicación de estas  y la consiguiente reducción de las caídas de los menores de 10 años en un 20% supondría un ahorro neto de más de u$s 120 millones al año.


Fuente: iProfesional
 


 

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