Los 5 lugares más sucios de la cocina y cómo deben limpiarse
Desde el almacenamiento de la carne al mal uso de las esponjas. Un estudio norteamericano reveló cómo las bacterias más peligrosas conviven con las personas a diario.
La presencia de mascotas no ayuda a generar un lugar higiénico. Foto: iStock

  Un trabajo realizado por la Universidad de Drexel, Estados Unidos, reveló los espacios menos higiénicos del ambiente del hogar que debería estar más limpio.

Los investigadores visitaron 100 casas de diferentes niveles socioeconómicos y los resultados más comunes demostraron que la mayoría tenía plagas que desconocía, que se realizaba almacenamiento inadecuado de los alimentos y que había bacterias que causan enfermedades en lugares clave.

"Cuando las personas se enferman por cuestiones relacionadas con los alimentos, ellos a menudo piensan acerca de la última vez que comieron afuera. Pero la realidad demuestra que la contaminación en el hogar, sin dudas, conduce a una cierta cantidad de esas enfermedades", explicó Jennifer Quinlan, coautora del trabajo y profesora asociada en la Facultad de Enfermería y Profesiones de la Salud de Drexel.


La heladera

El error más repetido fue también uno de los más peligrosos. El 97% de los hogares guardaban de manera inadecuada las carnes y aves crudas.

De acuerdo a los especialistas, estas deben colocarse en el estante más bajo en el refrigerador para evitar una posible contaminación por goteo, por ejemplo.

Además, informaron que el 43% de los refrigeradores no estaban a la temperatura indicada por la Food and Drug Administration (40° Farenheit o 4,4° Celsius).

Las heladeras con temperaturas "altas" tenían mayor presencia de la bacteria de la listeria, que es especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas, adultos mayores y las personas con sistemas inmunitarios debilitados.


Paños y esponjas

El 45% de la casas tuvieron algún patógeno contaminante, siendo las esponjas y los paños los más peligrosos: el 64% dio positivo en bacterias peligrosas.

"Estos productos de limpieza son reservorios de bacterias. Y lo que es peor, donde encontramos formas de estafilococo o Escherichia coli en esponjas o paños también lo hicimos en otras partes de la cocina, porque las utilizan para limpiar la mesada, por ejemplo", explicó Quinlan.

Entre las principales recomendaciones están lavar los paños de cocina a menudo, y sólo utilizarlos para secar las manos y limpiar los platos.

Para eliminar los patógenos de las esponjas se debe colocarlas durante un minuto al día en el microondas o colocarlas en el lavavajillas si es posible.


Alrededor del fregadero

Las bacterias fecales se encontraron en el 44% de las cocinas y la E. coli, en el 15%.

Los investigadores revelaron que el 82% de las piletas de cocina estaban sucias, algo que puede resultar común debido a que es una superficie con humedad constante.

Explicaron que la mejor manera de contrarrestar es la utilización de desinfectante para las manos, productos desinfectantes o lo básico, utilizar jabón.

Debido a que muchos alimentos diferentes se preparan usando las tablas de cortar, es importante para limpiarlos y asegurarse de que no hay contaminantes de carne cruda o productos sin lavar.

Pero el 23% de los tableros de corte observados en el estudio parecían sucios, y el 76% tienen surcos profundos o grietas en el superficie, donde las bacterias potencialmente podría ocultar.

El 49% de los hogares en el estudio no parecen tener las tablas de cortar en la cocina en absoluto.

"Como anécdota, esto podría indicar que las personas se están preparando todos los diferentes tipos de alimentos, como la carne y aves crudas, allí mismo, en el contador", dice Quinlan.


Tablas para cortar y picar

Como son utilizadas para cortar múltiples alimentos es crucial lavarlas entre cada uso.

Sin embargo, el 23% de las tablas analizadas estaban sucias y el 76% tenían grietas y surcos profundos donde habitaban bacterias potencialmente peligrosas.


La presencia de las mascotas

Los investigadores encontraron insectos, como las hormigas, cucarachas y moscas, así como excrementos de roedores en el 65% de los hogares.

La presencia de animales, incluyendo los domésticos, podría aumentar la probabilidad de contaminación de los alimentos y la transmisión de patógenos externos a la cocina.



   

Comentá esta nota