La familia Macri pone en orden sus negocios para bajar el perfil y evitarle problemas al Presidente
En los últimos meses, el grupo presentó los balances de sociedades sin operaciones que no habían actualizado sus libros contables.
Franco Macri saluda a su hijo Mauricio, luego de asumir la presidencia. Foto: Casa de Gobierno
Cuentan los relatos biográficos del Presidente que Franco Macri intentó con todas las palabras a su alcance convencer a su hijo de que no tomara el camino de la política.

Empresario entrenado en recorrer la angosta frontera que separa los grandes negocios de las personas a cargo del Estado, que ofician de reguladores, concesionarios e interlocutores permanentes, el padre de Mauricio consideraba que la expedición en busca del poder traería consecuencias malas sobre los que hasta ese momento eran negocios prósperos.
 

Años después, ambos parecen haber tenido razón. Mientras Mauricio Macri coronó su carrera con el premio más grande que se pueda ganar en la política, los negocios de la familia Macri sufren los avatares de tener ese apellido en la presidencia.

No sólo porque el propio gobierno prefiere tenerla lejos de las licitaciones para evitar eventuales sospechas, sino también porque debió poner en orden viejos papeles fuera de regla que, según su criterio, poco habrían importado si los negocios familiares no estuviesen ahora bajo la lupa de la oposición.

El objetivo es doble: evitarse dolores de cabeza propios y también al Presidente.

Entre el último semestre del año pasado y lo que va de 2017, el Grupo Socma, nave insignia de los negocios de la familia, presentó a la Inspección General de Justicia (IGJ) los balances de al menos seis sociedades que no tenían libros contables desde principios de la década pasada.

Tan cierto es que se trata de una irregularidad menor como que por el mismo motivo fueron duramente criticadas las empresas de Lázaro Báez y Hotesur, la sociedad que maneja las inversiones hoteleras de los Kirchner.

Lejos del brillo de los 90 y la década pasada, cuando los negocios de Socma giraban en torno a la automotriz Sevel o el Correo Argentino, su principal negocio en la actualidad es la venta de autos de la marca Chery.

Entre todas las empresas relacionadas, en su apogeo llegó a tener unos 20.000 empleados. Hoy ronda los 50. En su capital accionario conviven hermanos, hijos y sobrinos de Mauricio Macri.

La polémica comenzó el año pasado. Una investigación de Chequeado mostró que ocho de las 12 compañías que aparecían en la declaración jurada de Mauricio Macri no habían presentado sus balances, entre empresas de Socma y otras firmas del grupo.

Y la diputada Margarita Stolbizer, aliada de Sergio Massa, hizo un pedido de información a la IGJ en el que cuestionaba los incumplimientos de Macri Investment Group, Socma Farináceos, Socma Cárnicos y Socma Corp.

La historia de los problemas para la familia Macri es, cuanto menos, curiosa. Las tres últimas compañías fueron creadas en 2000 para encarar negocios en el sector alimentario.

Como no prosperaron (nunca tuvieron operaciones de ningún tipo, a diferencia de Hotesur y las firmas de Báez), el grupo Socma contrató a un contador que debía cambiarles su razón social, disolverlas anticipadamente y liquidarlas en 2002.

Pero el trabajo nunca se cumplió. En otros términos: aunque a pequeña escala para sus negocios millonarios, los Macri fueron estafados.

Un allegado del grupo reconoció ante la consulta la responsabilidad de la empresa en el hecho, dado que al menos un especialista en contaduría debería haber seguido el proceso.

La avanzada de Stolbizer provocó un pequeño cisma en Socma. Sus ejecutivos sacaron del arcón de los recuerdos todas las empresas bajo su órbita para analizar su situación frente a la IGJ.

Puertas adentro, los Macri llaman a sus compañías "arañas", tal como las bautizó Franco, quizá por el entramado de redes que dibujan cuando se las ponen en relación. Tras el análisis, Socma designó un nuevo liquidador para regularizar la situación.

Allí aparecieron otras dos firmas que no estaban en el pedido de Stolbizer, pero tampoco habían presentado balances: Flour American y Meat American, que tuvieron el mismo principio y, según los allegados al proceso, tendrán el mismo final que las anteriores.

Fue una tarea tediosa. Socma debió hacer todos los balances de sus sociedades inactivas entre 2000 y 2015, así como también el ejercicio 2016, que corresponde a su liquidación. Ese proceso debería concluir en el corto plazo, con la presentación de la cancelación registral.

Meat American Corp, ya disuelta, presentó 16 balances este año, mientras que Flour American Corp, también disuelta, hizo otros 16 el año pasado y uno este, según informó la IGJ ante una consulta de La Nación.

El mismo organismo señaló que Socma Cárnicos y Socma Corp, ambas disueltas, regularizaron su situación entre 2016 y este año.

Socma también debió regularizar la situación de Macri Investment Group, una compañía que sigue activa.

Si bien los registros de la IGJ a septiembre pasado mostraban incumplimientos de varios años, la empresa asegura que sólo adeudaba los libros de 2014 y 2015, con la conformación del directorio y el cambio de sede social, algo que ya completó. Es una señal de que la familia seguirá desarrollando negocios internacionales.

Otra es el hecho de que la firma denominada Macri Investment Group LLP, bajo la órbita de Franco Macri, pero fuera del grupo insignia, con sede en el Reino Unido, está entre las más activas a nivel administrativo.

Su última decisión fue cambiar su domicilio el 29 de agosto pasado a Palladium House 1-4 Argyll Street, Londres.


La división de los bienes

Franco Macri

Fundador de Socma

Inicios

Franco Macri es el fundador de uno de los grupos más importantes del país, con empresas en la Argentina, Brasil y Uruguay, relacionadas con las actividades de construcción, industria automovilística, correo, recolección de residuos e industria alimentaria.

Apogeo

En los 90 el grupo llegó a facturar 4.000 millones de dólares anuales y se convirtió en el mayor empleador privado del país, con 30.000 personas. Sus negocios incluían numerosas contrataciones con el Estado por obras y servicios públicos y la automotriz Sevel.

Paso al costado

En 2009, Franco Macri dividió las acciones de su holding entre sus cinco hijos. Mauricio, entonces jefe de gobierno porteño, cedió, a su vez, sus acciones a tres de sus hijos: Agustina, Jimena y Francisco, que se reparten en porciones iguales.

Gianfranco Macri

Chairman Socma

Sucesor

Gianfranco Macri tomó las riendas del grupo tras la salida Franco y la decisión de su hermano Mauricio de dedicarse a la política.

Desinversiones

En los últimos años, Socma decidió desprenderse de algunas de sus principales empresas, incluyendo su constructora. El comprador fue Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri, en una operación que todavía despierta polémica.

Cartera de negocios

Hoy, Socma tiene una presencia mucho más reducida y una decisión de concentrarse en negocios sin vinculación con el Estado. Sus principales inversiones pasan por la industria petrolera -con la firma OAS, que presta servicios y abastece a operaciones en Neuquén-, el campo -tiene un establecimiento de 35.000 hectáreas en Salta- y el sector automotor, con la representación de la marca china Chery.

Fuente: La Nación


 

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