Hallan restos de una especie de cóndor de 30 mil años en Marcos Paz
Lo bautizaron Emperador de Las Pampas. Superaba los 2,50 metros con sus alas abiertas y tenía garras más fuertes que el actual.
Los investigadores y el cóndor, en una recreación. Fotos: Agencia CTyS-UNLaM

Luego de un año de estudio, investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) y del CONICET confirmaron que los restos que encontraron en Marcos Paz, a 34 kilómetros de la Capital Federal, eran de una especie de cóndor de 30 mil años de antigüedad, al que bautizaron Emperador de Las Pampas.

Es la primera vez que se encuentra un ejemplar tan bien preservado de un cóndor extinto y del que, hasta ahora, se desconocía su existencia", le dijo a Clarín el paleontólogo Federico Agnolin, quien encabezó el equipo de trabajo.

Lo curioso es que "los huesos se encontraron en 2013, pero como había otros cientos de fósiles, quedó guardado en un cajón, explicó Agnolin.

Aunque destacó "pero el único novedoso era el de este cóndor bautizado como Pampagyps imperator, que superaba los 2,50 metros con sus alas abiertas y tenía garras más fuertes que el actual, por lo que los paleontólogos creen que podría cazar a sus presas.



El Emperador de las Pampas medía 2,50 metros con las alas abiertas.

En la investigación se determinó que esta ave tenía una particular capacidad para abrir y cerrar sus garras.

"Un hueso de la pata es como el de un águila o un halcón y vimos que podía agarrar a sus presas con los dedos. Incluso se nota un mejor agarre que el actual, que es mu carroñero", afirmó Agnolin.

¿Qué sintió cuando confirmó este hallazgo? "Imaginate, fue emocionante. Ser el primer ser humano que ve este animal de miles de años", respondió.

Facundo Iacona fue uno de los primeros en descubrir el hueso. Es estudiante de paleontología y en ese momento estaba junto a unos 30 estudiantes en una campaña paleontológica llevada adelante por la facunltad de Ciencias Sociales de la Plata y la dirección de Leopoldo Sodelson.

"En uno de los estratos de la Cantera Vignona se podía divisar un pedazo hueso que sobresalía. Lo limpiamos y nos dimos cuenta que era de un ave. La verdad que nos llamó la atención era el tamaño y lo bien preservado que estaba".

Para Iacona fue un gran impulso en su carrera: hoy está a tres finales de recibirse de paleontólogo.

 



Los investigadores del MACN y del CONICET explicaron en un comunicado que hace 10 mil años las aves carroñeras eran más comunes que en la actualidad, pero su proceso de extinción quedó registrado en los sedimentos de la cantera de Marcos Paz, ubicada casi en el límite fronterizo con el partido de La Matanza y a unos 150 metros de la Ruta 3.

"Hace 10.000 años, se produjeron grandes cambios climáticos que provocaron que la fauna estuviera en retracción, con pocas especies", contó Agnolin.

"Cuando llegó el hombre, comenzó a cazar esas enormes bestias, y ese fue el puntapié inicial para hacerlas desaparecer", agregó.

Y le dijo a Clarín que "todo bajo nuestros pies tiene fósiles. Como cuando hicieron excavaciones en el subte y encontraron restos fósiles. Los animales van muriendo y los va cubriendo la tierra. Eso pasó antes y sigue ocurriendo hoy".



Los restos hallados en Marcos Paz.

En tanto, el paleontólogo Federico Brissón Egli, coautor de este estudio, subrayó que "lo más importante de este yacimiento de Marcos Paz es que, además de encontrar fósiles de animales de gran tamaño, también se encuentran restos de animales pequeños, de microvertebrados, de aves, de lagartos, de peces, que es mucho más difícil que se preserven a través del tiempo".

A partir de encontrar los huesos, Agnolin explicó el procedimiento de investigación. "No necesitamos lupa de gran poder. Tuvimos que revisar las colecciones de esqueletos de los museos y las enciclopedias. Y dimos con que no había nada igual", contó.


 

Comentá esta nota