En Argentina, cada 4 minutos una persona sufre un ataque cerebral
Es importante controlar los factores de riesgo y conocer los síntomas para poder evitar las defunciones que causan.
Cerebro.
El ataque cerebral es una afección cuyo origen es la pérdida súbita de flujo sanguíneo -accidente isquémico- o el sangrado -accidente hemorrágico- a nivel cerebral. Ocurren cuando la circulación de la sangre al cerebro falla.

Las células del cerebro pueden morir por la disminución en el flujo sanguíneo y la consiguiente falta de oxígeno.

Dentro de los accidentes cerebrovasculares (ACV) existen dos categorías amplias. Por un lado, aquellos que son causados por un bloqueo del flujo sanguíneo y, por otro, los que son causados por sangrado.

Hay algunos datos a destacar acerca de los accidentes cerebrovasculares, que resulta interesante conocer para poder comprender la magnitud de la patología y de la importancia de la prevención.

Son la primera causa de discapacidad permanente en adultos y la segunda de muerte a nivel mundial.

De acuerdo a datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año 5,5 millones de personas fallecen a causa de un ACV.

En Argentina, la cifra de defunciones a causa de ataques cerebrales es de 126.000 casos anuales, lo cual se traduce en uno cada cuatro minutos.

Es una afección que provoca graves lesiones cerebrales, puede causar la muerte o secuelas físicas y mentales irreversibles.

El daño puede ser menor si se consulta de inmediato a un médico, por eso es importante hacerlo aunque los síntomas hayan desaparecido.

Es en este aspecto donde se hace imprescindible "conocer más acerca del ataque cerebral, de modo tal que se puedan identificar los síntomas y actuar con rapidez", según indica Esteban Chilelli, coordinador de Clínica Médica de los Centros Medicus.

La sintomatología más común incluye debilidad o adormecimiento de la cara, brazo o pierna, usualmente de un solo lado del cuerpo, aparición brusca de dificultad para hablar, comprender el lenguaje o tragar y pérdida de la visión u oscurecimiento visual en uno o ambos ojos.

Asimismo, el dolor de cabeza repentino y fuerte, mareos o pérdida de la estabilidad pueden ser indicadores de que una persona puede estar sufriendo un ACV.

El profesional recomienda prestar atención a este tipo de síntomas y, en caso de padecer alguno, consultar rápidamente.

"Es importante recordar la hora estimativa en que la persona comenzó a sentir alguno o varios de los síntomas, dado que cada minuto cuenta", explica Chilelli.

Otro dato a tener en cuenta es que el principal factor de riesgo de sufrir un ACV es la hipertensión arterial.

El 80% de los pacientes que sufren un ataque de estas características en Argentina también padecen hipertensión. Por eso, controlar los factores de riesgo es un método de prevención fundamental.

"Desde Medicus promovemos las concientización sobre este tema que resulta la mejor herramienta para proteger a las personas", señala el profesional médico.


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