Cómo era el dinosaurio más grande de todos los tiempos, según los científicos argentinos que lo descubrieron
Los expertos revelaron detalles sobre el increíble Patagotitan mayorum, que habitó en el sur del país hace más de 100 millones de años y que pesaba el equivalente a más de una decena de elefantes africanos juntos. Cómo fue este histórico hallazgo.
Una réplica tridimensional del Patagotitan mayorum se exhibe en el Museo paleontológico Egidio Feruglio, en Trelew.


Un día cualquiera hace cinco años, en un campo de la provincia de Chubut a 260 kilómetros de Trelew, un peón rural encontró un hueso sobresaliendo del suelo.

Inmediatamente dieron aviso al Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) y, después de tres años de excavaciones, los científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
(CONICET) que participaron de la investigación anunciaron el hallazgo de restos fósiles de hace 95 millones de años, pertenecientes a siete ejemplares del dinosaurio más grande conocido hasta el momento.

Si bien ya se tenía conocimiento sobre el descubrimiento de la especie -cuyos huesos se exhiben en el MEF- ahora se concretó la publicación científica oficial en la prestigiosa revista Proceedings of the Royal Society B con una descripción precisa de los restos hallados y un análisis sobre la evolución del gigantismo en este grupo de dinosaurios.

La publicación es importante porque otorga por fin un nombre a este gigante patagónico: Patagotitan mayorum.

Su nombre es un gran homenaje: de la fusión entre la Patagonia, su lugar de origen y su titánico tamaño surge Patagotitan y Mayorum hace honor a la familia Mayo, los pobladores de la zona donde aparecieron los restos, que dieron aviso del descubrimiento y recibieron con hospitalidad a los científicos que formaron parte de las excavaciones.


Una réplica tridimensional del Patagotitan mayorum se exhibe en el Museo paleontológico Egidio Feruglio (MEF), en Trelew.

Los más de 150 huesos que aparecieron en el suelo de la Patagonia (patas traseras, delanteras, parte de la cintura, columna vertebral, cuello y algunos dientes) le revelaron a los investigadores que esta especie pertenecía al Cretácico Inferior, período ocurrido hace más de 100 millones de años. El Patagotitan puntualmente, existió hace 101.5 millones de años.

"Lo más importante de este hallazgo es que se encontró más de la mitad del esqueleto. Eso nos permite entender por primera vez cómo estaban construidos estos gigantes del periodo cretácico", explicó a Infobae Diego Pol, paleontólogo investigador del CONICET y el MEF en Trelew, quien fue investigador principal del descubrimiento.


El Patagotitan mayorum, en comparación con el tamaño humano. Foto: MEF

"El Patagotitan, en comparación con las especies que se conocen, es un 20 por ciento más grande. Ahora, la dificultad que existe para determinar si es el más grande es que hay algunas especies que se conocen por pocos huesos", puntualizó Pol.

Es que a diferencia de otros dinosaurios gigantes, como el Argentinosaurus (hallado en Neuquén) del que solo se conocen una decena de huesos, o el Puertasaurus (hallado en Santa Cruz) del que se conocen cuatro huesos, el Patagotitan está casi completo.

"Sin embargo, hicimos algunas comparaciones de medidas de las vértebras, que son aparentemente entre un 5 y un 10 por ciento más grandes".


¿Cómo era?

Según los cálculos de los autores (que recrearon digital y tridimensionalmente el esqueleto mediante un software específico el tejido blando) el Patagotitan mayorum medía casi 40 metros de largo, con un cuello de 12 metros y un peso de 70 toneladas, el equivalente a una decena de elefantes africanos.

Se trata de un saurópodo, un tipo de dinosaurio caracterizado por su andar cuadrúpedo, con cuello y cola muy largos y una cabeza muy pequeña, en comparación con el resto del cuerpo. Puntualmente esta especie pertenece a un tipo de saurópodos, conocido como titanosaurio.


LaLa nueva especie de titanosaurio pertenece al grupo de los saurópodos.

Otro de los puntos interesantes del hallazgo es que todos los dinosaurios permanecieron más o menos en la misma época en la Patagonia, lo que también puede servir para investigar el evidente gigantismo de las especies.

"Estaban muy relacionados entre sí. Eran un subgrupo de dinosaurios que vivieron al mismo tiempo en esta zona, indicó el investigador del CONICET.

"Surge el interrogante de qué pasaba que una familia pudo crecer más que ningún otro animal en la historia de la vida. Era un periodo muy importante en todo el planeta, con calentamiento global y el surgimiento de las plantas con flor, por ejemplo".


Investigadores del Conicet y el Museo paleontológico Egidio Feruglio hallaron más de 150 huesos en la Patagonia. Foto: MEF

¿Por qué es importante?

Porque según lo que se conoce de la vida de estas especies, eran herbívoros. Entonces un mejor clima en esas latitudes podría haber provocado una flora más rica y abundante y, por ende, más alimento.

"Probablemente vivían en manada, y se reproducían en manada. En Neuquén y Río Negro hay evidencia de nidos de titanosaurios que evidentemente se congregaba para la época reproductiva", puntualizó el autor del estudio. "Eran animales gregarios".

La Patagonia todavía tiene muchos misterios por revelar de las especies animales y vegetales que habitaron allí hace millones de años.

"Es un lugar geológico privilegiado sin duda, no solo para dinosaurios sino también para todo tipo de especies, uno de los lugares más importantes a nivel mundial para la paleontología", dijo el experto.

Y ese fue uno de los datos interesantes de la investigación, ya que la excelente preservación de los restos en la zona fue lo que ayudó a que el descubrimiento tenga tal magnitud. Esta especie de titanosaurio murió en lo que se cree que sería una planicie de inundación, es decir, zonas anegables cercanas a los ríos.

 


Patas traseras, delanteras, parte de la cintura, columna vertebral, cuello y algunos dientes fueron hallados a 200 kilómetros de Trelew. Foto: MEF

Los restos de animales que murieron ahí fueron cubiertos por sedimentos en sucesivos episodios de aumentos del caudal del río y ese sepultamiento indica por un lado la fidelidad de diferentes especies en diferentes épocas al sitio y, por otro lado, un ambiente ideal para sepultar y conservar los restos de animales de este tamaño.

"Es importante para la ciencia argentina que esta noticia tenga tanta repercusión internacional, ya que fue hecha por investigadores mayormente del Conicet, que se desempeñan en museos de la Argentina", destacó Pol.

Pero vaticinó que resta mucho tiempo de trabajo para la ciencia. "Esto es verdaderamente solo el primer paso, nos esperan muchos años de seguir investigando".

Fuente: Infobae


 

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